Blog - El reino de Nita

Elysia Yoga Convention: Una Luna de Miel con uno mismo

Os voy a hablar de mi Luna de Miel conmigo misma.

Algo que deberíamos hacer todos al menos una vez al año, y si es posible múltiples veces 😉 Puede ser una convención, un retiro, un viaje en la naturaleza, cualquier actividad que te desconecte del mundo y te conecte con tu interior. Cualquier cosa que sea donde sea que estés no quieras estar en ningún otro lugar. 

Es necesario nutrirse desde dentro hasta afuera para poder mantener un buen nivel de energía y así compartir nuestro amor con otros.

El camino de la oscuridad hacia la luz. El despertar. La dualidad. De esto trata la vida y la convención de forma orgánica también fue enlazando con cada sesión conceptos y emociones a veces preparado con antelación, y otras espontáneas, haciendo que todos vibrásemos en la misma sintonía. Radio frecuencia AMOR.

Hace dos meses recibí un e-mail sospechoso. Una propuesta de ensueño. Me invitaban a la primera convención internacional de Yoga en Grecia. No en un lugar cualquiera, sino en la mágica isla de Amorgós y organizada por Aegelias Hotel & Spa. Como yogi Nómada ya sabéis que viajo muy a menudo, pero este email llegó cuando estaba en Madrid dando clases Ashtanga Mysore.

Por unos minutos pensé que no podía ser tan idílico, que bien había gastos por algún lado o que me pedirían un número mínimo de alumnos a llevar, o unas condiciones más exigentes se escondían detrás de ésta invitación.

Contesté rápidamente con un ojo abierto y otro cerrado todavía ladeando la cabeza como si algo no encajase. Tras lo que llegó un segundo mail de Mat, el organizador y gran humano que ha hecho posible este evento, y comenzó una correspondencia ligera, rápida y certera.

Iba a ser parte de Elysia Convention 2017 compartiendo escenario con profesionales procedentes de todo el mundo, especializados en algún campo relacionado con la vida yóguica o el bienestar en general.

Una vez cerrada mi colaboración como invitada, blogger y profesora, lo primero que me vino a la cabeza fue: Amorgós está en Grecia, y @Carlamasqueyoga vive en Atenas!!! Tengo que decírselo.

Carla y yo no nos conocíamos personalmente pero ya habíamos entablado relación a través de las RRSS. Su carisma, elegancia y honestidad me tenían encantada y es una de mis Yoguis y seres humanos favoritos.

Sin dudarlo un segundo le escribí contándole que había pensado que ella tenía que unirse a este maravilloso evento. Puse a Mat y Carla en contacto. En cuestión de horas, Carla ya estaba dentro como invitada y profesora. Además, decidimos que queríamos compartir habitación a pesar de tener la posibilidad de tener una habitación para cada una, queríamos vivir la experiencia juntas en todos los niveles. 

El día 4 de Abril por la tarde aterricé en Atenas. Tras un par de meses en Madrid dando clases diarias más de 7 horas al día, talleres en distintos rincones de España durante los fines de semana, viviendo una relación amorosa que trajo mucha oscuridad a mi ser y por fin terminada, el Olimpo se abría ante mí, y necesitaba mucho ese Olimpo.

Madrid es una caña de ciudad pero requiere mucha energía y necesitaba recargar las pilas.

En la salida de boca de metro me recibieron dos hermosas mujeres que sellaron mi corazón desde el primer momento, y Coco (que merecería un post en sí mismo, pero eso se lo dejamos a Carla, la mamá de este precioso perro).

Esa misma noche terminamos cenando en la terraza de unos amigos griegos, brindando por su reciente pedida de mano, con luces iluminando el Acrópolis. Este viaje no podría haber comenzado m
ejor.

Ayudadas de risas que se podían oír a kilómetros, miradas cómplices y mucha energía positiva fuimos a descansar ya que nos esperaba un día muy largo por delante.

Cómo no, comenzamos con una sesión de Yoga con un maestro fantástico griego seguido por un brunch, y visita turística.

Propio de nosotras fuimos literalmente las últimas que subimos al barco, una vez entramos cerraron las puertas! Un poco más y perdemos el barco. Siete horas nos quedaban por delante para conocernos, y navegar el mar mediterráneo hacia Amorgós, ubicado en el grupo de Islas Cícladas.

Yo no soy de dormir mucho cuando viajo, aprovecho para leer, meditar, conocer gente nueva y alimentar mis ojos con todo lo nuevo que se aproxime a mi visión. Llegamos la madrugada del día siguiente, en el autobús que nos recogió en el puerto que nos llevaría en menos de diez minutos a una espectacular recepción de no sólo un HOTEL sino el lugar que se convirtió en un campamento Yogui sumamente especial, borrachas de sueño y yo con un pepino enorme en mano (que dio para mucho juego) seguíamos riendo y pensando en cómo explicar Mula Bandha 😉

Amanecimos con un horizonte lleno de promesas que no nos defraudaría.

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Ya en el desayuno comenzamos a interactuar con los otros asistentes, y pronto nos convertimos todos en una pequeña familia.

Por cierto, el desayuno ha sido sin duda uno de mis momentos favoritos, bueno, y la comida, y la cena 😉 todo estaba delicioso!!

Cada día había entre seis hasta doce clases o conferencias a elegir. Mucha diversidad, y todo interesantísimo, el sacrificio residía en elegir a qué asistías renunciando a otra clase. Si hubiese sido por mí me hubiese dividido y asistido a absolutamente todas y cada una de las clases. Cada asistente tenía algo maravilloso que aportar. Pasamos de ser desconocidos a amigos en cuestión de horas.

Tres bellísimas mujeres totalmente diferentes abrieron esta convención: con una cálida bienvenida, una conferencia sobre hablar en público analizando qué es el miedo, y  una charla de filosofía del Yoga de la que destacara los conceptos: Sukha & Dukha. 

Tras las charlas asistí a una clase de Danza de DIOSAS. Fue una auténtica pasada, invocand17880232_279243445833902_8968972007723330587_o (1)o a la feminidad en su pura esencia. Om Shakti Shakti Shakti.

Las estrellas como escenario, Júpiter hablándome, fueron mi pantalla antes de cerrar los ojos ante esa mágica noche.

El segundo día con la aurora acompañando, acudí a la clase de @YogiGarth, una Meditación de Shiva. Mucho pranayama, kriyas, yoga nidra y meditación. 

Esta sesión podría definirla cómo entender El Viaje a la Calma, lo que es Yoga. Y mezclando palabras de Garth con reflexiones propias aquí os dejo un extracto del aprendizaje filosófico de esa clase:

¨La tecnoloogía del Yoga es simple. No tiene nada que ver con la asana. Puedes practicar yoga en tu colchoneta o fuera de ella. También, puedes estar en tu colchoneta sin practicar yoga. Es tu elección el uso de la teconología. ¿Qué significa usar esta tecnología? Qué significa practicar Yoga?

Hace alrededor de unos dos mil años, Patanjali definió la práctica de Yoga en el segundo capítulo del libro de los Yoga Sutras. De acuerdo a Patanjali, necesitamos tres cualidades para practicar Yoga;

  1. Tapas, significando fuego, deseo, intensidad, incomodidad. Necesitas ir fuera de tu zona de comfort, trabajar, desafiarte.

  2. Estar presente y observar tu experiencia en el deseo. Aquí es donde comienzas a estudiarte a ti mismo. Antes de poder llegar a un estado de quietud y calma, todos tus patrones y lo que te mantiene atascado saldrán a la luz. Míralos

  3. Entregarte y dejar ir. Dejar que los patrones conscientes y subconscientes en los que estás atrapado se diluyan. ¨

Esta es la tecnología del Yoga, una vez la comprendas puedes practicar yoga en todo momento, en cualquier lugar. ¿Estás haciendo yoga o ejercicio? usemos esta tecnología, te llevará a una poderosa transformación¨.

Con toda esa paz, calma y emoción intensa terminé la sesión con lágrimas en mis ojos que sacaban, como siempre hacen, trocitos rotos de dentro de mi ser.

Tras llenar nuestras tripitas nos fuimos de excursión y senderismo por la Isla. Un placer para todos los sentidos, rodeados de montañas, flores silvestres, el infinito mar y el sol brillante.

La localización del hotel y Spa Aegialis es inigualable, en la montaña pero a diez minutos caminando del mar. Tiene varias salas de yoga indoor y outdoor, y en una de las salas al aire libre como una especie de balcón que mira a la piscina y al mar, mi amiga Marta y yo decidimos hacer una auto práctica.

Yo ya estoy planeando en mi mente organizar un retiro en este lugar….¿quién se apunta? Igual convenzo a @Carlamasqueyoga 😉

Tras la práctica con Marta, que la inicié en el mundo Ashtangi, y ella encantadísima, Carla y yo nos decidimos por una charla con el título: Un enfoque equilibrado hacia el dolor y la pena. Donde acabamos todos llorando, y qué liberador es llorar, tanto como reír. Tienen además una película producida y dirigida por ellas

Salimos de la sesión con el corazón expandido, y caminando hacia la habitación para prepararnos para la cena, el sobrecogedor atardecer nos obligó a parar, observar y tomar unas cuantas fotos 😉

 Además, tuve la oportunidad de practicar CONEXIÓN a través del acroyoga y sentirme como pájaro libre y brillante.

El tercer día no podía perderme la sesión que esperaba con impaciencia: El Eterno Principiante de la mano de Carla. Un homenaje a los inicios, el origen, la vuelta a empezar, el desconocimiento de lo desconocido. Una clase como esperaba, i-n-c-r-e-í-b-l-e como ella.

Tras esta sesión fui a explorar otra clase antes de Freedom Yoga antes de irme a la playa.

Para terminar el día elegí Yoga para Ciegos, precisamente porque yo también ofrezco estas clases en mis retiros y talleres quería aprender y disfrutar siendo la alumna en vez de la profesora. La clase fue exquisita, sólo eramos seis mujeres y terminamos cantando mantras y llorando todas.

Sí, muchas lágrimas en esta convención. Pero como he dicho ya, lágrimas de liberación, de crecimiento, de apoyo y amor.

Más tarde, tras la cena, hubo sesión de Kirtán. Siempre me han dicho que canto fatal, y seguramente todavía lo sigo haciendo, pero lo genial es que aquí no importaba. A nadie le importaba, lo único que importaba era esa vibración que te lleva a un estado mental que personalmente yo sólo he experimentado con ciertas drogas. En cambio, ésta es una droga gratuita, saludable, infinita y con efectos secundarios sólo positivos.

Dos días quedaban por delante, y decidimos Carla, Marta y otro nuevo amigo, alquilar un coche e ir a explorar la isla. Había una excursión preparada a la que se fueron casi todos los de la convención, pero nuestra alma rebelde latía y decidimos tomar un camino y ritmo más independiente.

IMG_1659Hicimos los locos, muchos videos, fotos, visitas a monasterios, playas olvidadas…

Y tanto nos divertimos que el tiempo se esfumó y llegamos al hotel prácticamente para el atardecer donde me pidieron participar en una sesión de fotos muy particular: Luz y oscuridad, ya os enseñaré más fotos cuando estén listas.

Una sorpresa nocturna todavía esperaba: Estatic dance para cerrar un día PERFECTO. En realidad, todos los días habían sido perfectos.

El último día fue el más especial. Al menos para mí. Todos y cada uno había sido inigualable, pero en este último día me tocaba a mí compartir el amor por el Yoga y escogí dar una máster class de Ashtanga guiada con el título: Respirar Lo Cambia Todo.


Si vienes a alguno de mis talleres entenderás en profundidad lo que conlleva este título.

Cómo res piras afecta cómo piensas, cómo piensas influye en cómo actúas, cómo actúas dará lugar a cómo vives. ¿Cómo respiras tú?

Escalofríos todavía siento cuando recuerdo esta sesión con más asistentes de los que esperaba al ser a las 7 am de la mañana y con muchos que habían disfrutado de la noche anterior sin límites 😉 Terminamos con un hermoso chanting donde pedí colaboración a Morena, otra hermosa profesora, para que me ayudara con ese toque especial que ella tiene a la hora de cantar.

Con intención de sacudir las emociones de la clase ofrecida me decidí por una clase intensísima que mezclaba las disciplinas Dharma, Vinyasa y Ashtanga dando lugar a muchos equilibrios y extensiones de espalda. Me llevé unos cuantos tips y truquitos que aplicaré en mis talleres de Backebnding-Extensiones que ya sabéis me gusta tanto compartir. 

La última clase a la que asistí en toda la convención la elegí por su nombre: Entra en tu lugar sagrado. Una vinyasa movidita, intensa y muy auto exploratoria.

La última cena estuvo acompañada de bonitos discursos de despedida y música griega en directo, por cierto que el directo del hotel a parte de sus tareas como tal, toca el violín, es humorista, nos ha hecho de conductor, de cocinero..y no sé qué más, vamos un tío diez!! El Hotel Aegalis es un lugar que merece la pena en todos los sentidos que puedas imaginar.

Escribo esto desde Abu dhabi, donde voy a dar en unos días unos talleres, y todavía tengo una sonrisa imborrable de esta experiéncia que me ha tocado el ALMA. También tengo la grandísima suerte de llevarme dos verdaderas amigas que juntas hemos marcado un antes y un después, que nos hemos apoyado y sentido Diosas, porque nosotras AMAMOS a las MUJERES. Gracias con todo mi corazón #mamimanager por todas las risas, las fotos y el escucharme en todo momento, y a #CarlaSanchez por ser la mejor compañera-amiga Yogi que uno podría elegir.

El año que viene repetimos, así que si te quieres unir a esta indescriptible experiencia ya sabes dónde encontrarme. 

Diariamente tenemos que limpiar el cristal que enturbia nuestra realidad. A veces, para poder ver tu realidad necesitas una limpieza profunda y general. Te la mereces. Te la debes. Mímate al menos una vez al año, acuérdate.

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Un abrazo lleno de luz infinita.

Con amor,

Nita

PS: Os he contado la cara más personal de esta convención pero os invito a que leaís el muy buen artículo escrito por Carla que os da una visión distinta.

PS2: Camisetas de @imagine_projects  un proyecto social que es mandatoria ir a Mirar si todavía no lo conoces :=)

INSTA ADDICT

Desde hace un par de años, casi todos los días, publico al menos una foto al día en Instagram.

Todos los días, solía pasar una cantidad considerable de tiempo en mi teléfono, no sólo posteando, pero cotilleando cuántos me gusta tenía y de quién provenían. También quién comentaba y lo que otros estaban publicando.

Cada vez que conseguía una nueva cantidad de seguidores o ¨likes¨ me sentía incluso emocionada, una especie de adrenalina recorría mi cuerpo.

 

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Pensé, y todavía pienso, que es un poco (o mucho) enfermizo. Básicamente, lo que clasificamos bajo el término adicción.

¿Necesito a otros para sentir amor propio?

¿Hay realmente alguien que toma fotos y las publica puramente para otros y no encuentra satisfacción en el hecho de verse a sí mismo en la foto?

¿Es incorrecto cultivar autoestima desde esa fuente

¿O no tiene nada que ver con el amor propio, sino con el narcisismo?

¿Estamos tan desconectados de nosotros mismos y de los que nos rodean que necesitamos personas totalmente desconocidas para confirmar lo hermosos que somos?

Se convirtió en una herramienta tan importante en mi vida que afectó mis relaciones personales.

Me metí en discusiones con mi pareja por no prestarle atención a él, sino a la pantalla, apresurándole a enviarme las últimas fotos que sacamos para que pudiera decidir cuáles publicar en el tiempo exacto que yo pensaba que era el pico de audiencia.

He estado con amigos y familiares y totalmente inmersa en mi dispositivo como si el mundo sólo existía dentro de la pantalla, y no al contrario.

El otro día mientras enseñaba un taller observé que la mitad de los estudiantes estaban con sus teléfonos dentro de la Shala. Desde el principio, ya estaban publicando lo que estaba sucediendo, cuando estaba explicando un asana o demostrándolo. Además, si el estudiante necesitaba un ajuste, específicamente en este caso, el estudiante quería o necesitaba que alguien lo estuviera grabando para ser publicado en directo. La desconexión estaba realmente ocurriendo. En una clase regular no lo permitiría, personalmente creo que es una falta de respeto hacia su propio ser, hacia los demás estudiantes y hacia el profesor. Sin embargo, en un taller donde diferentes personas con diferentes orígenes y estilos de práctica se reúnen es difícil para mí establecer un límite. No quiero que sientan que estoy siendo intrusiva o demasiado severa, ya que el yoga es una práctica de compasión y amor donde desarrollamos la flexibilidad corporal, pero más importante aún la mental.

No estoy manifestando si esto es correcto o está mal. Sólo estoy planteando la pregunta: ¿Dónde están los límites? ¿Hay alguno en absoluto?

En los últimos meses he estado reflexionando cada vez más sobre este tema. Decidí finalmente ir fuera de las RRSS por unos días. Me desconecté durante 72 horas completamente de todos los medios de comunicación social, y no morí 😉

De hecho, viví más.

Podía observar como lo hice en el pasado, la gente y escenarios alrededor de mí inventando historias sobre ellos y sus vidas. Disfruté de la naturaleza, la ciudad, la nieve, el frío, caminar, sentir, oler y respirar. Viví con más conciencia.

Me sorprendí queriendo publicar algo en tiempo real, y me dije: “No lo voy a hacer” y me pregunté “¿para qué?”. Esto es solo mío. Este momento sólo me pertenece, y eso está bien.

Cuando volví al ¨mundo conectado¨ lo hice con menos ansiedad y necesidad. Me ayudó a usar mi teléfono y redes sociales con más control. Estoy eligiendo mejor qué y cuándo compartir, teniendo en cuenta quién está a mi alrededor y cuál es el propósito.

A pesar de la cantidad de tiempo que paso en las redes sociales, todavía lo uso como una de las principales herramientas para el trabajo, pero con más conciencia. Por ejemplo, si no publico en el tiempo exacto que se espera, no es el fin del mundo. Si un patrocinador o co-anfitrión no lo entiende, es su problema no el mío.

Los mIMG-20161224-WA0020edios sociales no van a gobernar mi vida y tampoco deben gobernar la de nadie. Debemos gobernar las RRSS, como hacemos con la práctica de asanas, la cual es una herramienta para gobernar nuestros pensamientos.

Feliz selfies a todos;)

Amor y luz,

Nita.

Os Amo Mujeres

Este 2016 ha sido muy valioso para mí. Reconocer quién soy, aceptar todo lo que implico ha permitido perdonarme a mí misma, y consecuentemente a aquellos que me han dañado intencionada o involuntariamente a lo largo de mi vida.

Un año atrás di la vuelta a mi mundo.

Mi corazón salvaje gritaba desesperadamente viajar, navegar y vagamundear.

Y tanto gritó que toda mi vida cambió.

Me casé en Febrero del 2015, poco después vivíamos en una de las ciudades más opulentas, tenía el bolsillo lleno y mi esencia cada vez más perdida.

Mi matrimonio no era todo de color de rosas pero éramos felices, considerando que era la primera vez que me comprometía incondicionalmente hacia una pareja.

En Noviembre de ese mismo año marché a India tras llevar tan sólo seis meses viviendo en Abu Dhabi con mi marido.

Desde que comencé a practicar Ashtanga estilo Mysore sabía que quería viajar a Mysore en India para experimentar y conocer de primera mano la concentración de comunidad Ashtangi más grande que existe a día de hoy. Lo que no sabía aunque de alguna manera intuía, es que ese viaje marcaría un antes y un después drástico en mi vida.

Una vez aterricé en Mysore me sumergí en una burbuja. Añadiendo mi falta de paciencia y la cada vez más desafiante situación en la que mi matrimonio se encontraba culminó en un deterioro profundo de la relación, dejando espacio para otras personas y experiencias en mi corazón. En Enero 2016 el proceso de divorcio ya había comenzado.

Esas experiéncias no fueron tanto sobre viajar y relación con el mundo exterior, sino viajar hacia adentro hacia mi universo interior. Y ese es el regalo más grande que he recibido este pasado año, con todo lo que implica: aprender a casi mis 30 años qué significa ser mujer.

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Fortaleza

Salvaje

Protección

Pasión

Amor incondicional

Ternura

Vulnerabilidad

Coraje

Valentía

Independencia

… Y una Lista Infinita por lo visto….dándome cuenta de que somos todo.

No es que no me importen los hombres, es que creo que la mujer necesita especial atención y reconocimiento que ha sido negada durante siglos.

Solía pensar que no me llevaba bien con las niñas cuando era pequeña y con las mujeres una vez me convertí en lo que llamamos adulto. En mi entorno en general, elegía rodearme de hombres más que de mujeres, y precisamente era porque no aceptaba mi feminidad, y veía el género femenino como una amenaza y competencia constante con la que luchar en vez de aunar fuerzas.

¡No quería ser mujer! Pensaba que era una maldición.

¨Yo soy un tío sin Polla¨

Lo siento por la expresión. Esa es la Yo verdadera .

Recuerdo repetir esta expresión probando mi masculinidad para satisfacer la necesidad de sentirme como un ¨hombre¨.

¿Por qué una mujer necesitaría sentirse más viril?

Solía etiquetar al hombre con etiquetas como: seguridad, fuerza, protección, poder. En cambio, identificaba a la mujer con debilidad, cobardía, excesiva sensibilidad.

¡¡¡¡Qué equivocada!!!! Y qué feliz de haber abierto los ojos, el corazón, la mente. Y haber dejado que mis parámetros y percepciones cambien.

Creo que esta actitud comenzó principalmente debido a mis experiencias de la infancia. En casa no me sentía conectada con las acciones sumisas de mi madre. El hermoso sendero de perdón y de aceptación que cada uno de nosotros ha sufrido no ha sido fácil, sino más bien doloroso, y al final cada uno ha tenido que lidiar con su propio karma. Aunque la relación que tengo con mis padres hoy en día es bastante buena, no habría imaginado que esto fuera posible hace algunos años.

Para más inri, hace unos meses me quité el DIU y empecé a sangrar. Y me encantó. Suena ordinario, pero me ENCANTÓ. Después de cuatro años sin el periodo lo experimenté desde una perspectiva completamente diferente. También conocer al hombre que me animó en la decisión de sacarlo fue una experiencia hermosamente impactante.

Desde entonces empecé a abrazar todos estos cambios hormonales que se desencadenaron: hola chocolate, hola abrazos, hola mimos … consintiéndome totalmente. De ahí mi último tatuaje que representa el ciclo lunar, la energía yin y la mujer que soy.

Tener el período nuevamente tuvo un impacto en mi práctica de Ashtanga. Comencé a venerar mi ser y todas mis lunas. Sentir esta transformación interior cambió cómo comparto mi visión del Yoga. Ahora escucho más cuidadosamente a mi cuerpo y lo dejo que marque el ritmo elevando la energía yin y restaurándolo, si así lo necesita. Otras veces, mi mente no quiere la estructura y le permito que baile al ritmo que desee dando lugar a un estilo más libre, simplemente más Nita.

Lo más importante a mí parecer es cómo todos esos cambios me llevaron a dirigir más que nunca la mirada hacia adentro y encontrar mil regiones en mi ser todavía sin descubrir, a pesar del miedo viajar hacia ellas y convertirme en ¨experta¨ en cosmografía de MI ALMA. Un viaje durísimo que merece extremadamente la pena. Es totalmente curativo. Y que me llevará toda la vida, esa parte ya la he aceptado =)

En esta expedición hacia el interior me acerqué mucho más a mi familia, y particularmente permití a mi padre volver a mi vida. Sobre todo porque cuando sostienes una emoción negativa a la persona que más daña es a ti misma. Te envenena y te mata.

Yo escupí el veneno a tiempo antes de morir, y volví a VIVIR.

Doy gracias a mis padres por todas las enseñanzas, doy gracias a mi práctica por ser mi medicina diaria, doy gracias al universo por ayudarme a comprender y a perdonar. Doy gracias por estar viva y respirar.

En los talleres y retiros, que he impartido a lo largo de este año, hablaba mucho de la vulnerabilidad, tal vez era porque la que más necesitaba aceptarse era yo misma. Gracias a los que me seguís y acudís a mis clases por ser parte de mi camino.

Te invito a integrar toda tu feminidad sin arrebatar esos momentos que nos hacen Mujer.

Celebremos quiénes somos. Par apoyarnos, ayudarnos, y crecer juntas.

Alcemos nuestro ser para así alzar a todas las demás.

Qué maravilloso que pueda haber concluído el 2016 con tantos eventos positivos que se resuman en el hecho de acoger ser una MUJER.

OS AMO MUJERES

#Amayoga

Yoga: el dolor y sus mitos.

La importancia de la alineación en Yoga no es mero capricho, sino que al contrario, es el fundamento de una práctica segura y sana que te permite fortalecer, recuperar movilidad y

prevenir lesiones.

En los últimos años he tenido la oportunidad de estudiar con distintos profesores que son fieles al método Ashtanga pero algunos de ellos también han estudiado antes Hatha e Iyengar. Lo cual no es muy común en el mundo Ashtangi, y gracias a ello soy una obsesa de la alineación, correcciones y modificaciones en las posiciones. Yo coincido con la mayor parte de la filosofía Ashtanga (aunque hay ciertos puntos que no sigo a la hora de dar clase precisamente por la delicadeza de la que hablamos), cabe añadir que Mysore -hablaré en otro post de esto- es mi práctica más habitural.

En una práctica lenta es más “fácil” prestar atención a todos los elementos que envuelven el movimiento: respiración, precisión, sincronización, equilibrio, fluídez, etc.

En cambio, cuando la práctica es más dinámica todos estos elementos, a menos que el cuerpo ya esté educado y haya aprendido ciertos movimientos y posiciones, pueden suponer una dificultad convirtiéndose en una práctica aarriesgada y con la necesidad de una toma de consciencia de tu cuerpo mucho mayor.

Como presentaba en los párrafos anteriores la alineación es tan fundamental como el hecho de sentirnos cómodos en una postura.

Lo primero que tenemos que eliminar de nuestra mente es el mito de que en Yoga, o en cualquier otro ejercicio, el dolor hay que soportarlo, o que es algo positivo.

Hay que ser muy riguroso con la línea que separa incomodidad y dolor.

La incomodidad se puede deber a que es la primera vez que realizas esa posición en tu vida, a que los músculos o ligamentos alrededor son muy fuertes pero poco flexibles, a que incluso ese día tu energía sea particularmente baja y no tengas la concentración requerida para esa práctica o pose.

Por otro lado, el dolor es un signo de que algo va mal. Tu cuerpo te está diciendo: “Por favor, obsérvarme”; “Explórame, sácame de esta postura o minimiza la intensidad”;“No estoy preparado para esto”. Y forzar en estos casos es lo menos inteligente que podemos hacer.

En ese instante es donde nuestra consciencia es la protagonista, debemos escucharnos y para ello debemos prestar atención a los movimientos, a la respiración, y a la activación de todos los músculos envueltos y necesarios para la ejecución apropiada de la pose/asana.

Al contrario que algunos practicantes de Yoga que creen en un sólo método como el único y adecuado, yo creo que debemos sentirnos afortunados por tener disciplinas tan variadas de Yoga y que pueden amoldarse a distintos tipos de personas, caracter y problemas.

Yo siempre digo que hay tantos tipos de Yoga como personas, a pesar de que a priori muchos métodos parecen encasillados, a mi parecer la flexibilidad y adaptación al estudiante es algo vital para una práctica sana.

Wheel Pose

¿Dónde quiero llegar con toda esta información y percepción personal?

Quiero alumbrar en el camino de concepciones erróneas, negativas o perjudiciales en la práctica de Yoga. Yo creo en Yoga como un sendero de sanación física, mental-espiritual, y emocional.

Muchas personas me preguntan o me dicen: que bien no pueden practicar porque su médico le ha dicho que se rinda que nunca más podrá hacer ningún tipo de ejercicio u otros que tienen miedo de practicar porque han oído que las personas se lesionan, entre otras concepciones o comentarios.

¿Acaso la realización de cualquier tipo de movimiento físico desde correr, nadar o hacer yoga no puede resultar en una lesión?

Una mala pisada corriendo durante meses puede lidiar en una lesión que requiera operación, y una postura mal realizada en yoga o con una explicación errónea puede lidiar a exactamente lo mismo.

Entonces, vamos a dejar de culpar a los médicos porque tachen ciertas prácticas como prohibidas y se atrevan a decir que una persona no se va a recuperar nunca. Vamos a dejar de culpar a los profesores (aunque en algunos casos sean los que no están bien formados). Vamos a dejar de culpar a cualquiera, incluso nosotros mismos.

Y vamos a hacer algo mucho más efectivo y positivo: tomar consciencia.

Cuando tomas consciencia de tu cuerpo, cuando conoces tu ser, cuando inviertes tiempo en escucharte, en respirar y explorarte, la posibilidad de recuperar algo perdido aumenta considerablemente.

Atrévete a superar los límites que alguien te ha dicho qué tienes y que es irrecuperable. Aprende a conocer tu cuerpo. Déjate guiar pero permítete ser el que toma la decisión final de realizar una postura, profundizar en ella o escoger una variación/modificación; en caso de que tu profesor no la provea siéntete totalmente libre de pedirla, no hay nada de vergonzoso en ello, al contrario esa es la forma de Amar tu ser y sanar tu cuerpo. Decide cuando es suficiente, y cuando dudar, ya que todos somos seres humanos y la duda sin juicios sino desde la humildad puede beneficiarnos y hacernos aprender a todos.

He visto tantos casos en los que las personas se han recuperado de lesiones, en los que han sido capaces de prevenir problemas y simplemente se han sentido mucho mejor logrando cosas de las que creían que eran incapaces que no me queda más que animarte a que explores este maravilloso Sendero en el que hay lugar para cualquier individuo.

No olvides que una correcta alineación (¡y no búsqueda de perfección desde mi punto de vista!) junto con “awareness” (toma de consciencia) son ingredientes que te servirán para toda una vida de práctica segura y saludable.

Un abrazo lleno de luz para alumbrar tu camino.

#Amayoga.

Nita