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Para empezar debemos asumir y aceptar que hace 800 millones de años hubo una división genética, es decir, las células se “desarrollaron” de dos formas distintas, en lo que actualmente denominamos: Machos y hembras, Mujeres y Hombres en la especie humana. La diferenciación de sexos marcó la evolución de dos tendencias, de dos formas de enfrentarse al mundo,intentamos averiguar todavía hasta dónde ha influido esa división en el fondo de nuestras conductas sociales.

“Comprender a fondo las diferencias entre sexos en el ser humano requiere empezar por considerar la evolución de la reproducción sexual en sí misma” David C.Geory

Las diferencias entre hombres y mujeres están demostradas empíricamente, lo que se le da mejor al género femenino y al masculino es algo palpable y real, algunos ejemplos son:

Aptitudes:

*Mujeres: Lenguas, comunicación verbal, más empáticas

*Hombres: mecánica, visión tridimensional, ingeniería

Gustos:

*Mujeres: personas

*Hombres: cosas

Temperamento:

*Hombres: más ambiciosos, asumen más riesgos, más competitivos

*Mujeres: “opuesto”

La Cola o Polos de Distribución:

Esto demuestra que los hombres se caracterizan por estar en los extremos de esta especie de gráfica, lo cual significa que por ejemplo hay muchos más premios nobel hombre que mujeres, pero también que hay una cantidad mayor de delincuentes o necios masculinos que femeninos. En cambio entre las mujeres no hay una diferencia tan pronunciada, tiende a ser más “iguales”. Estas diferencias de las que hablamos no son recientes ni arbitrarias sino que re remontan a las raíces de la evolución, tienen explicación en gran medida cuando observamos como está configurada nuestra sociedad.

La selección sexual es una teoría darwinista. La belleza de una mujer es un indicador de salud y fertilidad, y por tanto es un indicador que atrae al hombre. La belleza no es relativa, no es algo superficial, porque muestra de otra forma las características destacables de la mujer.

Aclarado (al menos de forma básica) lo anterior, pasemos a otro punto interesante dentro del mismo tema.

Escogemos a las parejas en base a la selección sexual, la competición de personas del mismo sexo por conseguir pareja. Y en base a sus aptitudes, gustos, temperamentos, nuestra genética luchará por emparentarse con la mejor genética que encontremos del sexo opuesto.

Los hombres buscan parejas, muchas parejas, parejas múltiples; les encanta practicar el sexo con muchas mujeres. A las mujeres también les gusta el sexo, pero son más exigentes, seleccionan con más cuidado. Sin embargo, también escogen nuevas parejas si pueden beneficiarse de ello, ha escrito Judith Lipton psiquiatra del Swedish Medical Center en Washington.

El organismo que hace una inversión mayor (óvulos) tienen que seleccionar lo mejor posible porque cuando se deja “invadir” debe esperar hasta 9 meses para poder recurrir a una nueva inmersión masculina. Por parte del macho el riesgo es menor ya que hacen una inversión menor (espermas). Es decir tienen la oportunidad de aportar su granito siempre que quieran. No están limitados como lo está la biología femenina con sus óvulos.

Para que entendamos todo esto mejor, un ejemplo algo más gráfico para definir la competición espermática en sí, sin olvidar nombrar que no es un teoría sino una hipótesis, pero la cual me convence bastante. En el ejemplo del que hablo a continuación hay que tener en cuenta que los sujetos que van a mantener sexo entre sí no utilizan método anticonceptivo ninguno, ya que lo que pretenden es probar que hombre tiene un mejor esperma y por tanto el inteligente cuerpo de la mujer poniendo pruebas dejará que sólo pase uno, el más apto.

Una mujer tiene sexo con un hombre el día 1, ella recibe el esperma.

La misma mujer tiene sexo con otro hombre distinto el día 2, ella se sigue llenando de más esperma.

La mujer sigue siendo la misma, pero un tercer hombre entra en combate el día 3, transmitiendo la mejor parte de él en ella (o eso se supone).

Parece que las mujeres sí han instaurado mecanismos para la competición espermática. Los espermatozoides humanos pueden sobrevivir en la hembra humana y fecundar un óvulo durante unos tres días. Y si una mujer tuviera relaciones sexuales con distintas parejas durante un período de 3 días, eso favorecería la competición espermática.

Después de que esto suceda ¿qué esperma ganará?

Está relacionado con el hecho de que las hembras a menudo copulan con más de un macho, así que lo que hacen, básicamente, es establecer una carrera de obstáculos para que los únicos que logren fecundar su óvulo sean los espermatozoides del mejor macho. Si los óvulos fueran fáciles de acceder, cualquiera podría hacerlo. En cambio, si los óvulos están ocultos, y además son bioquímicamente difíciles de acceder, y anatómicamente difíciles de encontrar, entonces solamente los espermatozoides especialmente agresivos, abundantes, que naden rápidamente, tendrán éxito en el empeño. Si una hembra copula solamente con un macho, estará limitada a su esperma, pero si copula con múltiples machos, entonces podrá establecer una manera de distinguir entre ellos y, si lo hace bien, sus crías descenderán del macho que tenga el esperma más vital.

De hecho, si su trabajo es ir repartiendo esperma, ¿Qué sentido tiene la monogamia? ¿La fidelidad hacía una sola persona?

Bueno eso es una elección totalmente humana.

Hay personas que se excusan y dicen que el hombre es infiel por naturaleza, que necesita mojar en muchos sitios distintos. Eso no es del todo correcto. Ya que aunque el ser humano sienta a veces la necesidad de repartir su semen en distintos recipientes, tiene algo llamado Elección. Y esa elección, le permite decidir si quiere hacerlo o no.

Estamos determinados genéticamente en ciertas cosas, como que tenemos dos orejas y una nariz, pero aunque la genética tenga que ver en otras características como el coeficiente intelectual de una persona, no es ni mucho menos definitivo. Tiene que ver también el ambiente donde interactúa o las oportunidades para desarrollarse.

Es más, el estar determinado genéticamente a algo o por algo no es siempre naturalmente “bueno”, ¿por qué habría de serlo la Poligamia? (aunque para ser más específicos debería decir Poliginia).

¿qué hay más natural que una bacteria o un virus? Pero no son buenos. Entonces, entendemos que la monogamia como elección, es válida, es viable y que depende de las dos personas que comparten esa idea y propósito. No se trata de fuerzas externas no controlables que nos obligan a determinados actos.

Gracias al descubrimiento de que la evolución se dividió en dos caminos, Darwin pudo explicar dos cosas esenciales en el tema que nos compete:

  1. La selección sexual
  2. El diseño inteligente Natural (nada de Dioses ni seres sobrenaturales, no hace falta ningún creador).

“Grande es la fuerza de la tergiversación continua, pero la historia de la ciencia muestra que afortunadamente 

esta no perdura mucho”

Charles Darwin

Artículo inspirado en un documental de Redes (Eduard Punset).

http://www.redesparalaciencia.com/311/redes/redes-26-la-monogamia-no-es-natural-29-minutos

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