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Mi vida está llena de fracasos.

Estas palabras te las envío desde la autoridad que me han dado mis fracasos.

¿Cuando nos encontramos en tiempos tumultuosos cómo me sostengo y me relaciono?

 

Te escribo de nuevo desde Sri Lanka. La última vez que vine, que fue mi segunda vez al país, lo hice por amor y desde la vulnerabilidad.

 

Conecté profundamente con alguien y si me lees desde hace tiempo ya sabes que regresé con coraje a vivirlo, todo fue fluyendo hasta que tras unos pocos meses la ansiedad apareció y me tocó la puerta, sin dudarlo ni retrasarlo expuse todas esas dudas que le rondan a unx por la cabeza, compartí mi sentir y que era evidente que algo no estaba funcionando.

 

Hay que tener los estándares y los innegociables bien reconocidos y trabajados sino en la Vida nos conformaremos con migajas, en el amor, y en cualquier dimensión vital.

Esto de los estándares e innegociables, lo podemos hablar en otra carta, si te interesa escríbeme de vuelta sobre esto o cualquier otra duda que te ronde, para que lo haga.

 

Volviendo a mi historia, la cuestión es que esta persona y yo lo hablamos, porque no sé procrastinar y mi cuerpo me habla rápidamente. Le escucho. Y le agradezco.

Nuestra conversación fue para terminar la relación, reconociéndonos pacíficamente incompatibles.

 

¿Es eso un fracaso? Técnicamente lo es.

 

Desde mi llegada a Sri Lanka he pasado unos días con fiebre, malestar, una nebulosa mental que me llevaba acompañando días sino semanas, y que ha emergido tras soportar un periodo de estrés intenso pero ineludible.

No me sorprende; por mucho que nos cuidemos hay cosas que no podemos eludir.

 

¿Mi sistema inmune ha fracasado? Técnicamente sí.

 

Tengo dos retiros en Sri Lanka uno está lleno (el de febrero, queda 1 plaza) el otro no se ha llenado (aquí tienes información si quieres unirte)

¿Eso también es técnicamente un fracaso? Según mis expectativas Lo es.

 

Hay cosas que he elegido yo y me he equivocado, viendo la equivocación como el mayor aprendizaje. Y otras, que nos vienen dadas.

 

Todos mis fracasos son los que me ayudan a afinar mi instrumento de discernimiento. Me guían en saber por donde NO es y tomar otras direcciones, riesgos y aventuras vitales.

 

Los fracasos nunca me desgastan o me desaniman, sino al contrario! Solo puede fracasar el que arriesga.

 

El que sale de su zona de confort.

 

Los fracasos hablan de nuestra valentía, determinación y de ahí nacen los éxitos.

Son la oportunidad para cultivar la fortaleza del corazón, del Cuerpo y de la mente para no sólo reponerse sino crecer resilientemente con más ahínco que incluso previamente.

 

En cualquier caso, mi vida ha estado y está llena de fracasos.

Y gracias a ellos soy quién soy.

 

Y amo quien soy. Espero que tú también. 

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